La llampuga es el pez que le pone fecha al otoño en Baleares. Aparece cuando el agua empieza a moverse, se pega a cualquier cosa que flote y pelea como si pesara el triple de lo que pesa. Esta guía va de lo que hace falta saber para salir a por ella: cuándo se puede pescar y cuántas te puedes quedar, dónde buscarla de verdad, y cómo se trabaja una vez la encuentras.
Antes de nada, una aclaración que ahorra confusiones: llampuga es el nombre catalán de Coryphaena hippurus. En castellano se le llama dorado o lampuga, y fuera de aquí mahi-mahi. Ojo con eso: el dorado no tiene nada que ver con la dorada (Sparus aurata), que es un espárido de fondo y se pesca de otra manera — si venías buscando eso, lo tienes en técnicas para pescar doradas.
Cuándo se pesca la llampuga: fechas, cupos y qué dice la ley
Es la primera pregunta y conviene contestarla con la norma delante, porque aquí hay dos regímenes distintos y se confunden a menudo.
Si pescas de forma recreativa, el Reglamento (UE) 2026/266 permite la pesca de llampuga en el Mediterráneo entre el 15 de agosto y el 31 de diciembre, con un tope de 10 kg o cinco ejemplares por persona y día. La norma dice literalmente «de cualquier tamaño»: para el pescador recreativo no hay talla mínima.
Cuidado con extender esa idea, porque no vale para todos. El plan de gestión de la llampuga de la CGPM (la Comisión General de Pesca del Mediterráneo, de la FAO) sí fija una talla mínima de conservación de 35 cm de longitud total, con un 5 % de tolerancia, y esa se aplica a la pesca profesional. Si has leído por ahí que la talla mínima son 50 cm, no es cierto.
En Illes Balears, el cuaderno de pesca recreativa del Govern recoge el mismo cupo de cinco ejemplares por pescador y día, dentro de los límites generales de la comunidad: 5 kg más una pieza por licencia y día desde tierra, y 5 kg por pescador desde embarcación.
El pico real es septiembre y octubre
La ventana legal se abre el 15 de agosto, pero las primeras semanas son de llampugas pequeñas. La temporada buena de verdad es de septiembre a mediados de noviembre, y ahí hay una razón biológica muy concreta: la llampuga crece a una velocidad que no tiene casi ningún otro pez del Mediterráneo. Los estudios sobre ejemplares de su primer año miden crecimientos de entre 0,1 y 0,58 centímetros al día.
Traducido a la práctica: la llampuga que sueltes en septiembre no es la que vas a encontrar en noviembre. Las mismas aguas dan ejemplares notablemente mayores conforme avanza el otoño, y esa progresión es la que hace que valga la pena salir varias veces a lo largo de la temporada en lugar de concentrar todo el esfuerzo en las primeras salidas.
Dónde no puedes pescar: los 250 metros de los capcers
Este punto es el que más disgustos da y muy poca gente lo tiene claro. Está prohibido pescar a menos de 250 metros de un agregador profesional — los capcers o capcés que la flota balear cala cada temporada. No es una recomendación: la Ley 6/2013 de pesca marítima de las Illes Balears lo tipifica como falta grave.
Y es fácil caer sin querer, porque un capcer es exactamente lo que uno buscaría por su cuenta: una caja o unos corchos flotando con ramas de palmera o de mata atadas, dando sombra. Si ves uno, aléjate. Los hay calados en líneas, así que conviene identificarlos pronto y rodear la zona con margen.
Desde marzo de 2026: la licencia ya no basta sola
Aquí es donde más información desactualizada circula, porque hasta hace poco la respuesta era simplemente «no, con la licencia vale». Eso cambió el 20 de marzo de 2026, cuando entró en vigor el Real Decreto 214/2026, que incluyó la llampuga (Coryphaena hippurus) en el Anexo II de especies con protección diferenciada del Real Decreto 347/2011 — el mismo anexo donde está, por ejemplo, el atún rojo.
En la práctica son dos pasos más, los dos gratuitos y los dos desde el móvil, con la app oficial PescaREC:
- Pedir la autorización específica antes de salir a pescar. Se solicita desde PescaREC, queda vinculada a tu licencia —y a la embarcación, si sales en barco— y se concede casi al instante.
- Declarar la captura —se quede o se suelte— dentro de las 24 horas siguientes a la jornada de pesca.
Las dos obligaciones se aplican tanto en aguas interiores como exteriores, y da igual si sales desde costa o desde embarcación. No es una segunda licencia ni hay que tramitar nada con el Govern aparte de la que ya tienes: todo se pide y se declara desde la misma app, y es gratis.
Dónde está la llampuga: debajo de cualquier cosa que flote
Si hay una sola cosa que llevarse de esta guía, es esta: la llampuga no se busca por el fondo, se busca por la superficie. Es una especie que se asocia a objetos flotantes de forma casi obsesiva, y ese comportamiento es la base de toda la modalidad.
Vale cualquier cosa que dé sombra y lleve un rato en el agua: una caja de plástico a la deriva, un palé, un tronco, una boya de un aparejo, una mancha de algas compactada. Debajo se forma un pequeño ecosistema —pececillo, crustáceos— y la llampuga se instala a comer. Un objeto flotante que lleve días en el mar vale mucho más que uno recién caído.
Los otros dos indicios que funcionan son las aves trabajando —si hay gaviotas o pardelas picando en superficie, hay pez debajo— y los cambios de color del agua o las líneas de corriente donde se acumula la deriva.
La llampuguera balear: una pesquería montada sobre esta idea
Que el sistema funciona lo demuestra que en Baleares hay una pesquería profesional entera construida sobre él, y con siglos encima. La llampuguera es un arte de cerco regulado por la Orden AAA/1688/2013, y funciona colocando capcers: agregadores flotantes de un máximo de 1,20 × 1,50 metros, hechos con corcho o cajas y ramas de palmera, calados en posiciones fijas. La red puede llegar a 200 metros de longitud y 22 de altura.
Las barcas que pueden faenar con este arte salen de un sorteo anual y cada una tiene sus posiciones asignadas. O sea: esos capcers que ves en el agua tienen dueño, y por eso existe la distancia mínima de los 250 metros.
Técnicas para la pesca de la llampuga
La jornada tiene dos fases y conviene entenderlas por separado, porque piden cosas distintas: primero se busca, después se trabaja el banco. La mayoría de las jornadas flojas lo son por confundir las dos.
Curricán de superficie: la fase de búsqueda
El curricán es lo que se usa para cubrir terreno y localizar. Se navega peinando la zona, pasando cerca de los objetos flotantes que vas viendo, sin arrimarse tanto como para espantar.
La velocidad depende de lo que arrastres: alrededor de 4 nudos con plumas y pulpitos, algo menos —3 a 3,5 nudos— con peces artificiales, y ajustando a la baja si la mar está rizada. Si nunca has curricaneado, la mecánica completa —montaje de líneas, largadas, uso del outrigger— la tienes desarrollada en nuestra guía de pesca al curricán.
Cuando pica la primera: no la subas todavía
Esta es la parte que separa una llampuga de una nevera llena, y es puro comportamiento de la especie: la llampuga es un pez de banco, y un ejemplar clavado retiene al resto. Sus compañeras siguen al pez enganchado hasta el barco.
Así que cuando pique la primera, la jugada no es subirla a toda prisa: es recuperarla despacio y mantenerla en el agua cerca del barco mientras el resto de cañas —o quien vaya a spinning— trabajan el banco que ha subido con ella. Solo cuando el banco se dispersa o deja de responder se sube la primera. Hecho al revés, ves cómo se va todo el grupo detrás del pez que acabas de sacar.
A barco fondeado, con brumeo
La modalidad más pausada y la que mejor funciona cuando has localizado una concentración estable. Se fondea a distancia prudente, se brumea con sardina machacada para crear un rastro y se pesca a volantín o con un flotador liviano, dejando el cebo a unos metros del barco y a media agua.
Tiene dos ventajas sobre el curricán: no consume combustible y permite pescar con hilos mucho más finos, que es justo lo que pide una llampuga desconfiada de las que ya han visto pasar cuatro barcos.
Equipo de pesca para jornadas de llampugas
La llampuga no exige equipo pesado: exige equipo equilibrado. Es un pez de superficie, rápido, que hace carreras cortas y saltos, y que rara vez supera unos pocos kilos en el Mediterráneo. Sobredimensionar es el error más común — con un equipo de atún no notas nada y te pierdes lo mejor de la pelea.
La regla práctica: lo más ligero con lo que puedas controlar el pez sin agotarlo, y una caña por fase — una de curricán para la búsqueda y otra de spinning a mano para cuando aparezca el banco. Para elegir modelo concreto tenemos las comparativas hechas: las mejores cañas de curricán y los mejores carretes de curricán, con acciones y capacidades detalladas.
Ver cañas de curricán · Ver carretes de curricán
Señuelos para llampugas
La llampuga entra a casi todo lo que se mueva rápido en superficie, así que la elección va menos de «cuál pica más» y más de para qué fase de la jornada es. Para la búsqueda al curricán, plumas y pulpitos, que aguantan velocidad y se ven de lejos. Para el banco ya localizado, un artificial ligero que puedas lanzar a mano.
Williamson Flash Feather Rigged
Pluma ya aparejada y lista para largar. Navega hasta 7 nudos, así que aguanta la fase de búsqueda sin salirse del agua ni girar. Varios colores.
Bajo Curricán Hart Trolling Rig 2
Bajo premontado con dos pulpos de 110 mm y anzuelos tridente, listo para pescar sin montaje previo. La opción cómoda si sales con varias cañas y no quieres empatar bajos en el muelle.
Señuelo Ryobi Trappers F
Minnow flotante con bavera y tridentes VMC. Este es el de la segunda fase: el que tienes montado en la caña de spinning para lanzar al banco cuando sube detrás de la primera llampuga.
Preguntas frecuentes sobre la pesca de la llampuga
¿Cuándo se puede pescar la llampuga?
La pesca recreativa de llampuga en el Mediterráneo está permitida del 15 de agosto al 31 de diciembre, según el Reglamento (UE) 2026/266. Fuera de esa ventana no se puede. En la práctica, la temporada buena va de septiembre a mediados de noviembre: en agosto los ejemplares aún son pequeños.
¿Cuántas llampugas me puedo quedar?
10 kg o cinco ejemplares por persona y día, lo que se alcance antes. El cuaderno de pesca recreativa del Govern balear recoge el mismo tope de cinco ejemplares por pescador y día, dentro del límite general de 5 kg más una pieza desde tierra, o 5 kg por pescador desde embarcación.
¿Hay talla mínima para la llampuga?
Para la pesca recreativa, no: la norma europea habla de «cinco ejemplares de cualquier tamaño». Para la pesca profesional sí — el plan de gestión de la CGPM fija una talla mínima de conservación de 35 cm de longitud total, con un 5 % de tolerancia. Si has visto por ahí una talla mínima de 50 cm, es un dato falso que circula por foros.
¿Necesito un permiso especial para pescar llampuga en Baleares?
Desde el 20 de marzo de 2026, sí, además de la licencia de pesca recreativa. El Real Decreto 214/2026 incluyó la llampuga en el Anexo II de especies con protección diferenciada, así que hay que pedir la autorización específica —gratuita, en la app PescaREC— antes de salir, y declarar la captura dentro de las 24 horas siguientes, se quede o se suelte. No es una licencia nueva: es un trámite atado a la que ya tienes.
¿Dónde hay que buscarlas?
Debajo de cualquier cosa que flote y lleve días en el agua: cajas, palés, troncos, boyas, manchas de algas. También bajo las aves trabajando en superficie. Lo que no puedes hacer es acercarte a menos de 250 metros de un capcer, el agregador de la flota profesional balear: es falta grave.
¿Cuál es la mejor técnica?
No hay una sola: hay dos fases. Se busca al curricán, peinando terreno a unos 4 nudos con plumas o pulpitos, y cuando aparece el banco se trabaja a spinning con artificiales ligeros lanzados a mano. La clave es no subir la primera llampuga enseguida: mientras esté en el agua, retiene al resto del banco junto al barco.
¿Qué comen las llampugas?
Pequeños peces de superficie, calamares y crustáceos, y todo lo que se refugie bajo los objetos flotantes. Por eso funcionan tan bien las imitaciones de pececillo y los pulpitos: no es que la llampuga sea caprichosa, es que come exactamente lo que hay debajo de esa caja a la deriva.
La llampuga en corto: ficha de la especie
Lo justo para reconocerla y entender por qué se comporta como se comporta.
| Nombre científico | Coryphaena hippurus |
| Otros nombres | Llampuga, lampuga, dorado, mahi-mahi, common dolphinfish |
| Talla máxima | 210 cm de longitud total; lo habitual son unos 100 cm |
| Peso máximo publicado | 40 kg |
| Longevidad | Hasta 4 años registrados; en el Mediterráneo lo observado son 2 |
| Talla habitual bajo agregadores | Entre 20 y 60 cm — son ejemplares del año |
| Crecimiento | Entre 0,1 y 0,58 cm al día durante el primer año |
Cómo distinguir macho de hembra: el macho desarrolla una cresta ósea muy marcada en la frente, que le da ese perfil vertical y aparatoso; la hembra tiene la cabeza redondeada. Y a igualdad de longitud, el macho pesa más — la diferencia crece con la talla.
Por qué pierde el color: los azules y dorados eléctricos que ves al sacarla del agua se apagan en cuestión de minutos. Es una de las cosas que más impresiona la primera vez y explica el nombre en tantos idiomas: casi todos aluden al oro o al brillo.
Y por qué crece tanto en una temporada: con ese ritmo de crecimiento y una vida de dos años en el Mediterráneo, la llampuga lo apuesta todo a crecer rápido y reproducirse pronto. Eso es exactamente lo que hace que el pez de septiembre y el de noviembre no se parezcan — y la razón de que valga la pena repetir salidas a lo largo del otoño en lugar de jugárselo todo a la primera.
Fuentes de la parte normativa y biológica: Reglamento (UE) 2026/266 del Consejo (posibilidades de pesca en el Mediterráneo para 2026); plan de gestión de la lampuga de la CGPM/GFCM (FAO); Orden AAA/1688/2013 reguladora del arte de llampuguera; Ley 6/2013 de pesca marítima de las Illes Balears; Real Decreto 214/2026, de 18 de marzo, que incluyó la llampuga en el Anexo II de especies con protección diferenciada del Real Decreto 347/2011, e instrucciones de la aplicación PescaREC; Cuaderno de pesca recreativa en las Illes Balears del Govern balear; y FishBase para los datos de talla, peso y longevidad de Coryphaena hippurus. La normativa cambia: antes de salir, comprueba siempre la vigente.
Para seguir: guía de pesca al curricán · pesca del palometón al curricán · las mejores cañas de curricán


EXCELENTES TIPS, AMIGOS ESTAMOS INICIANDO EN BUSCA DE DORADOS, VIVIMOS EN GUAYMAS SONORA MX., LOS ENCONTRAMOS Y ES EXACTAMENTE COMO LO DESCRIBEN, SOLO QUE NO LLEVAMOS GANCHOS PARA SUBIRLOS EN UNA BAYLINER 21″ CON YAMAHA 75 2T…HERMOSO ESPECTÁCULO VIVIMOS ESTE DOMINGO A LAS 3 PM MUCHO SOL.. Y MUCHAS AVES INVOLUCRADOS CON BARRILETE
Hola que tal. E estado leyendo sobre las llampuga o dorado. Y eso de que NO LAS VOY A ENCONTRAR EN COSTA es totalmente equivoco. Ya que soy de canarias y aquí se pescas desde costa en temporada.
Gracias, ya hemos revisado el texto. Fue de gran ayuda tu aportación. Saludos!