La pesca de la herrera es una de las mejores experiencias que nos trae el verano. En toda jornada de pesca se necesitan un par de consejos y trucos para que el día sea productivo: qué tipo de cañas de pescar usar, qué tipo de carretes de pesca, qué cebo y en qué lugar.
¿Qué es la pesca de la herrera?
Los reyes de la pesca deportiva son la dorada o la lubina, pero la herrera es un ejemplar increíble por el que merece la pena preparar las cañas de surfcasting.
También se la conoce como la pesca del mabre. Se trata de un pez que se alimenta de pequeños moluscos y crustáceos —mejillones, cangrejos, coquinas, gusanos, navajas, ermitaños— gracias a su boca puntiaguda. Por esta razón, siempre se encuentra en arenales o fondos con fango.
Su cuerpo es de color plateado con líneas negras. Su peso máximo ronda el kilo y medio y su longitud máxima los 50 centímetros. La herrera puede nadar en grupos o en solitario.

Las mejores técnicas de pesca
Para empezar, hay que saber que las herreras o mabras son más activas por la noche, así que habrá que esperar a que caiga el sol para salir a por ellas.
Estos peces prefieren las aguas algo movidas, tanto en la superficie como en el fondo, ya que así les resulta más fácil comer.
Las mejores noches para pescar estos ejemplares son las noches sin luna, ya que en esas ocasiones se acercan más al rebalaje y no tendremos que usar toda la longitud del lance para dar con ellas.
Los pescadores más expertos aconsejan buscar herreras cuando no sople el viento, o cuando sople muy suave desde poniente, y en calas que no sean muy grandes pero que tengan bastante profundidad.

Fuente y más info de la foto: PescAVIZOR.
Para conseguir buenas herreras hay que realizar una pesca activa, buscando los mejores lugares y reponiendo los cebos con frecuencia.
En cuanto a los cebos, el gusanillo de playa es muy socorrido y suele tener éxito, aunque con herreras pequeñas. Para pescar herreras grandes convendrá usar gusanas americanas o navajas en aparejos con bastante volumen, apuntando a la distancia media entre el límite de nuestro lance y el rebalaje.
En estas situaciones conviene usar los hilos de pesca más finos disponibles, de 0,14 o 0,12 milímetros, para que los peces no noten el hilo, o bien usar sedales nuevos.
El aparejo perfecto será uno de ramales largos con cebos de tamaño considerable. También conviene tener algún aparejo de chambel para cuando la actividad suba de nivel y podamos atrapar dos o tres a la vez. Y mejor los plomos de color rojo, porque los atrae.
Los lugares preferentes para pescar herreras
Los entendidos en la pesca de la herrera buscan playas de arena fina donde no haya piedras, aunque también se obtienen peces grandes en roqueros naturales, playas mixtas, espigones y rompeolas. Lo mejor es alcanzar las zonas entre la arena y las rocas, o los claros de arena entre grandes piedras.

Las épocas para pescar herreras
Desde principios de año las herreras ya pueden verse, pero aumentan al comenzar la primavera y, sobre todo, en verano en las playas.
Una buena manera de controlar la entrada de herreras a las costas es acudir a los mercados y comprobar si se vende algún ejemplar — si es así, podremos situarlas en el lugar adecuado. Por supuesto, influyen otros aspectos como la cantidad de comida o el estado del mar, pero es una buena forma de saber por dónde empezar.
Preguntas frecuentes sobre la pesca de herrera
¿Cuándo es mejor pescar herreras?
¿Qué cebo funciona mejor para la herrera?
¿Dónde se pescan las mejores herreras?
¿Estás listo para disfrutar de la sensacional experiencia de la pesca de la herrera? Prepara todo lo necesario: cebos, cañas, carretes de pesca y a disfrutar.

